La Diabetes Mellitus es la primera causa de amputación no traumática de las extremidades inferiores en los Estados Unidos. El paciente diabético tiene 5 veces más riesgo de padecer durante su vida de úlceras en sus pies.
Entre el 35-40% de los diabéticos sufrirán de una herida crónica al menos una vez en su vida y aproximadamente 20% de ellos deben sufrir posteriormente una amputación parcial o total debido a complicaciones de estas lesiones.
Los números mostrados son de una especial consideración, ya que globalmente, cada 30 segundos un paciente diabético es amputado.
Las Úlceras Diabéticas se forman debido a una combinación de factores, como la falta de sensibilidad en el pie (Neuropatía Periférica Sensitivo-Motora), y la mala circulación (Insuficiencia Vascular), las cuales son consecuencias crónicas de un mal control glucémico.
Esto produce deformaciones en el pie, causando un exceso de peso sobre ciertas zonas del mismo; la fricción frecuente sobre estas áreas genera pequeñas heridas que empeoran con el paso de las semanas si no son tratadas adecuadamente.
El daño nervioso a menudo se produce sin dolor y de esa manera, el problema puede pasar desapercibido. La insuficiencia vascular puede complicar una úlcera en el pie, al disminuir la capacidad de cicatrización del organismo y aumentar el riesgo de infección.
La hiperglucemia puede disminuir la capacidad del organismo para defenderse de una posible infección e incluso retrasar la cicatrización.
La infección es una complicación grave que ocurre en lesiones no tratadas a tiempo, esto conlleva la necesidad de realizar amputaciones terapéuticas para prevenir la progresión hacia una infección sistémica, la cual pondría, ciertamente, en riesgo la vida del paciente.
Tratamiento
Podemos disminuir la progresión de una úlcera y prevenir su complicación mediante:
Reducción de la presión sobre la úlcera
Las úlceras de los pies son causadas en parte por demasiada presión en una parte del pie. Asegúrese de usar zapatos que no ejerzan mucha presión sobre los pies. Igualmente, trate de no hacer mucha presión sobre la úlcera.
El médico puede solicitarle que use zapatos especiales, un dispositivo ortopédico o una férula de yeso especial. Es posible que necesite utilizar una silla de ruedas o muletas por un tiempo. Estos dispositivos aliviarán la presión sobre el área de la úlcera y esto ayudará a acelerar el proceso de cicatrización.
El tipo de zapatos que usted usa cuando sufre de diabetes es importante:
- Use zapatos hechos de lona, cuero o gamuza. No se ponga zapatos hechos de plástico u otro material que no permita la circulación del aire.
- Use zapatos que pueda ajustar fácilmente. Deben tener cordones, velcro o hebillas.
- Use zapatos que le calcen adecuadamente y que tengan suficiente espacio. Puede necesitar un zapato especial hecho a la medida de su pie.
- No se ponga zapatos de punta ni abiertos, como tacones altos, chancletas o sandalias.
Desbridamiento
El desbridamiento es el proceso para eliminar la piel y los tejidos muertos. Será necesario que el médico o la enfermera hagan esto para poder ver la úlcera del pie. Hay muchas maneras de hacerlo.
Una es usar un escalpelo y tijeras especiales.
- Se limpia y se desinfecta la piel alrededor de la herida.
- La herida se sondea con un instrumento de metal para determinar qué tan profunda es y para ver si hay cualquier material u objeto extraño en la úlcera.
- El médico corta el tejido muerto y luego lava la úlcera.
- La úlcera o llaga puede parecer más grande y más profunda después de que el médico o la enfermera la desbridan. Ésta debe ser roja o rosada y lucir como carne fresca.
Otras formas de eliminar el tejido muerto o infectado son:
- Sumergir el pie en una piscina de hidromasajes.
- Usar una jeringa y catéter (sonda) para lavar el tejido muerto.
- Aplicar apósitos húmedos a secos en el área para retirar tejido muerto.
- Aplicar químicos especiales, llamados enzimas, en la úlcera. Éstos disuelven el tejido muerto de la herida.
Cuidado de la herida y apósitos
Usted tendrá que hacer lo siguiente para cuidar su herida:
- Mantenga sus niveles de azúcar en la sangre bajo estricto control, lo cual ayudará a sanar más rápidamente.
- Mantenga la úlcera limpia y vendada.
- Limpie la herida diariamente, usando un apósito o vendaje para tal efecto.
- Trate de caminar menos dentro de su casa.
- No camine descalzo a menos que su médico esté de acuerdo.
El médico o la enfermera pueden usar diferentes tipos de apósitos para tratar la úlcera.
Con frecuencia, primero se utilizan apósitos entre húmedos y secos. Este proceso implica aplicar un apósito húmedo en la herida. A medida que el apósito se seca, absorbe material de la herida. Cuando se quita el apósito, algo del tejido se desprende con él.
Cuándo llamar al médico
Llame al médico si tiene cualquiera de estos signos y síntomas de infección:
- Enrojecimiento, aumento del calor o hinchazón alrededor de la herida
- Supuración adicional
- Pus
- Olor
- Fiebre o escalofríos
- Aumento del dolor
- Aumento de la firmeza alrededor de la herida
Llame igualmente al médico si la úlcera del pie está muy blanca, azul o negra.
OZONOTERAPIA
Tanto estudios científicos, como la amplia experiencia clínica han indicado que el ozono es altamente eficaz en situaciones de isquemia e infección. El ozono en el manejo de heridas consideradas graves con compromiso circulatorio, infecciones severas, o con un retardo en la cicatrización, puede evitar que el proceso pueda culminar desastrosamente en amputaciones y la muerte del paciente.
Sus efectos benéficos se basan en lo siguiente:
Efecto antibacteriano tanto sistémico como local debido a la formación de peróxidos.
Efecto estimulador de secreción de óxido nítrico, que es el mayor y más potente vasodilador del endotelio. Mejorando así, la circulación sanguínea.
Aumento de la elasticidad del glóbulo rojo, permitiéndole mayor penetración en la microcirculación y por lo tanto, mejorando el riego sanguíneo.
Aumento de la producción, a nivel del glóbulo rojo, de 2,3 DPG (difosfoglicerato) responsable de la liberación de oxígeno a los tejidos.
Mejoramiento del metabolismo del oxígeno por aumento de la utilización de la glucosa, de los ácidos grasos y por la activación de enzimas antirradicales libres.
Todo esto conlleva a una estimulación de los procesos de cicatrización de las lesiones ulcerosas, en donde existe una clara insuficiencia cicatricial. Estudios han demostrado una disminución significativa en el número de amputaciones, y una mejor y más rápida cicatrización de las lesiones ulcerosas.
Los resultados obtenidos por investigadores en diversos países están indicando los efectos alentadores obtenidos tras la aplicación de esta terapéutica en el campo de la angiología. |