Los primeros generadores de ozono fueron desarrollados por Werner von Siemens en el año 1857 y en 1870 apareció el primer informe sobre el ozono como purificador de la sangre.
Existen evidencias de uso como desinfectante a partir de 1881, mencionado por el Dr. Kellogs en su libro de difteria.
En octubre de 1893 la ciudad holandesa de Ousbaden inaugura la primera planta de tratamiento de agua con ozono en el mundo. Hoy ya existen miles de municipios en todo el mundo que utilizan el ozono para este fin. Tanto aguas de beber como tratamiento de aguas residuales.
El primer libro sobre el ozono como terapia médica fue escrito por el Dr. Charle J. Kenworth y patrocinado por la Asociación Médica de Florida.
Nikola Tesla en 1896 patentó el primer generador de ozono, y en 1900 fundó Tesla Ozone Company. El mismo sistema inventando por éste ingeniero permanece invariable en nuestros dias. Existen generadores Tesla funcionando todavía perfectamente después de 75 años de uso. Tesla fue el primero que ozonizó el aceite de oliva.
En 1898, en Berlín, Luth iniciaba las terapias con oxígeno. Trabajó el ozono con animales y asoció el ozono al magnesio, produciendo Homozon.
En 1911, el Dr. Noble Eberhart, jefe de departamento de Fisiología de la Universidad de Loyola en el “manual de funcionamiento de alta frecuencia” utilizaba el ozono para tratar tuberculosis, anemia, clorosis, zumbidos, tos ferina, asma, bronquitis, fiebre del heno, insomnio, pulmonía, diabetes, gota y sífilis.
En 1913 se forma la Primera Asociación Alemana de Ozonoterapia por el Dr. Blass.
Durante la 1ª Guerra Mundial, el ozono se utiliza para tratar heridas, el pie congelado o pie del foso, la gangrena y los efectos del gas venenoso. El Dr. Albert Wolf de Berlín también utilizó el ozono para tratar el cáncer cervical y las ulceras de decúbito en 1915.
En 1926, el Dr. Otto Warburg del Instituto Kaiser de Berlín anunció que la causa del cáncer radica en el déficit de oxígeno a nivel celular. Recibió el premió Nobel de Medicina en 1931. Fue nominado en dos ocasiones más para el Nobel.
En 1933, la Asociación Médica Americana, dirigida entonces por el Dr. Simmons promueven y estimulan al Gobierno para que sean prohibidas todas las terapias que no sean medicamentos autorizados y debidamente registrados. La industria farmacéutica está en el origen evidentemente. Desde entonces la terapia con ozono en EEUU quedó prohibida y aún en algunos estados de EEUU persiste tal prohibición. Paraójicamente, la FDA aprueba el uso del ozono para purificar la sangre de transfusión y para esterilizar el agua de inyectables.
En 1932 un dentista suizo, E.A.Fisch lo utiliza en odontología.
En 1934, los prestigiosos médicos franceses Aubourg y Lacaste inician tratamientos con ozono mediante insuflación rectal.
En 1948, el Dr. Guillermo Turska de Oregón, comenzó a usar el ozono empleando una máquina diseñada por el mismo, y en 1951 escribió un maravilloso artículo, OXIDACION, que todavía sigue siendo hoy relevante. Turska inició las inyecciones de ozono en la vena porta alcanzando el hígado. .
En el año 1957, el Dr. Hansler patentó un generador de ozono que ha sido la base de los tratamientos en los últimos 45 años.
En el año 1961 el Dr. Hans Wolf introdujo en su práctica médica la AUTOHEMOTERAPIA MAYOR y MENOR.
En 1979, el Dr. George Freibott comenzó a tratar a su primer paciente de SIDA con ozono con éxito.
En 1990, Silvia Menéndez, Frank Hernández, Ofilio Peláez y otros, comunicaban en Cuba, dónde se fundó el primer Centro de Investigación de Ozono del mundo, éxitos en el tratamiento de la Retinosis Pigmentaria , Glaucoma, Retinopatías y Conjuntivitis.
Desde el año 2006 el Dr. Pérez Olmedo, médico de Familia español, realiza tratamientos utilizando la vía sublingual continúa, aplicando el extremo de la alargadera en contacto directo con la mucosa sublingual y respirando tranquilamente por la nariz. Durante cinco a diez minutos seguidos se deja que fluya directamente en la boca directamente el ozono. No siendo necesario realizar apnea. Las propiedades del ozono y su velocidad de reacción evitan la posibilidad de que el ozono penetre en vías respiratorias. Con esta técnica trató en asociación de AHT disfunciones ATM bilaterales con éxito, piorreas, odontalgias, aftas y candidiasis orales.